7 de marzo de 2008

Niño desayuno

Aunque íbamos en mi carro, decidimos regresar caminando hasta tu casa; el clima y la noche eran demasiado perfectos como para desperdiciarlos arriba de un automóvil.

Mientras platicábamos sobre cómo planear nuestro pasado, prendí un cigarro por puro cliché. Pero lo apagué antes de fumarlo y lo guardé en la bolsa de mi pantalón.

Pasamos por una tienda de mascotas -obviamente estaba cerrada- pero a través de la ventana alcanzamos a ver 2 gatos dormidos, 1 despierto –viendo tv- y 4 delfines. Fue entonces cuando me dijiste que te duele más ver morir a un animal que a un ser humano. No te creí, sino hasta el día siguiente:

Despertamos en el techo de tu casa muertos de frío, regresamos por mi carro y fuimos a desayunar tacos a la carretera. Cuando llegamos al lugar, sólo había tacos de res, de pollo y de niño. Tú pediste de niño, con guacamole.

Te quise tanto después.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

WOW, eso fue encantador.

52X Max dijo...

pues yo he comido niño envuelto, pero nunca tacos de niño como desayuno

Ángela dijo...

Coincido: encantador es la palabra.