13 de marzo de 2008

Regresa la carta al remitente

Nunca me olvido de las personas que fueron (son) importantes para mí, pero a veces simplemente me alejo, me distraigo. Ayer le llamé; su voz y su forma de saludarme fueron tan cotidianas como cuando le llamaba para preguntarle sobre la tarea. Tengo muchas ganas de verlo, independientemente de lo que pasó.

Entre otras cosas, hablo solo cuando camino y un ataque de risa destrozó mi estómago a la hora de la comida. Los músculos de la panza prefirieron seguir el movimiento de las carcajadas en lugar de hacer su trabajo: digerir. Realmente me divierto mucho en mi trabajo. Dicen que es muy bueno para la salud.

Sin embargo, el calor pre-primaveral y el sonido del ventilador me despiertan unas ganas terribles de irme de aquí. Ya quiero que sean vacaciones. Tengo una lista de cosas que quiero hacer en mi tiempo libre, pero no me emociona porque sé que no haré ninguna de ellas.

Tengo una crítica contra las críticas, una pose en contra de las poses antiposes y una canción en contra de las canciones en contra del sistema. Pero, obviamente, todo es tan aburrido como el origen de la idea. Por eso, prefiero poner un dibujo ridículo para concluir el post.


Saludos mil.

4 comentarios:

Lily dijo...

me gusta el de abajo, parece un pinguinito bonachon

Mielina dijo...

Jeje, el pajarito bidimensional saluda (¿tiene zapatos?), pero el tridimensional te observa.

Puckis dijo...

no pude evitar observar
la palabra pre-marital :O

¡Los fabulosos gatos malabraristas! dijo...

Saludos.¡!

Hace unos meses te añadí a mis contactos del flickr (o como se escriba)'

y bueno, ya tengo un blog así que estaremos compartiendo blogosféra. hasta pronto¡¡¡!!!

nice blog¡!