8 de agosto de 2016

Descubriendo la felicidad con una esponja en la mano


Era sábado por la tarde. Yo limpiaba el retrete mientras mi esposa barría la sala.

Con Katie Perry de fondo y una esponja con cloro en la mano, pensé:

Estar aquí, en este momento, haciendo esto, me hace igual de feliz que estar en cualquier otra parte.

Podríamos estar de viaje por Europa, descansando en una playa, cenando en un restaurante, en el cine o donde sea. Y mi felicidad no sería mayor a la de este momento.

Agradecí y atesoré ese sentimiento, quedándome con 3 reflexiones:
  1. Estar presente en el momento me permite apreciar y disfrutar las cosas más sencillas de la vida.
  2. La euforia no es felicidad. La emoción de hacer algo diferente y fuera de la rutina es un sentimiento placentero, pero la verdadera felicidad es algo que se vive día con día.
  3. Compartir la rutina con la persona que amas hace increíble cualquier momento.

4 de febrero de 2016

Gracias, cosa



Estamos acostumbrados a decirle “gracias” a las personas, pero ¿por qué no decirle gracias a los objetos?

Gracias automóvil, por llevarme al trabajo con comodidad y seguridad.

Gracias computadora, por permitirme escribir este texto y compartirlo con más personas. 

Gracias almohada, por ayudarme a dormir cómodamente durante toda la noche. 

Gracias estufa, por ayudarme a cocinar la cena.

Podría parecer tonto agradecer a un objeto que no escucha por la función para la que fue creado, pero yo lo he empezado a hacer y me ha ayudado a valorar más lo que tengo.

Me ayuda a sentirme feliz, en paz, pleno y compasivo con las demás personas.


Inténtalo. Voltea a tu alrededor y dile gracias a un objeto. Piensa cómo sería tu vida si no lo tuvieras.

26 de enero de 2016

Definir prioridades




Últimamente he leído mucho minimalismo, mindfulness y bienestar. Y de todos los aprendizajes, hay uno que considero primordial: “Definir las prioridades de tu vida”.

Parece algo obvio, pues todos pensaríamos que tenemos claras nuestras prioridades, pero ¿realmente es así?

Pienso que una vida saturada de compromisos, bienes materiales, preocupaciones, deudas y cosas que no disfrutamos del todo, es el resultado de una vida sin prioridades definidas.

En cambio, una vida con prioridades claras es más propensa a la felicidad.*

Es importante aclarar que con “prioridades” no me refiero a “tareas”, sino a los conceptos que definen tu vida. Por ejemplo: tu salud, tu pareja, viajar o tu carrera profesional.

No hay prioridades buenas o malas, simplemente es importante detenerse a pensar en ellas, identificarlas y vivir en función de éstas.

Entonces ¿cómo definir nuestras prioridades? Es tan sencillo como hacer una lista de las cosas en las que debes que enfocarte para ser feliz. La lista no debe ser muy larga (sugiero menos de 5 prioridades).

Esta es mi lista:

Mi esposa y mi hogar
Cuidar y fortalecer la relación. Escucharla y compartir con ella momentos felices y también difíciles. Cuidar y valorar el lugar donde vivimos junto con nuestra mascota.

Mi familia y amigos cercanos
Fortalecer las relaciones. Estar en los momentos importantes, escucharlos y apoyarlos cuando sea necesario.

Mi salud (física y espiritual)
Cuidar mi alimentación, hacer ejercicio, descansar, tener paz mental, meditar y conocerme a mí mismo.

Mi espíritu creativo
Trabajar en lo que amo, crear, aprender y mejorar. Siempre darme tiempo para hacer música, arte y realizar proyectos creativos.

Estas son mis prioridades, pero eso no significa que no anhele otras cosas como ahorrar o viajar, simplemente son las que definen mi felicidad y en las que debo enfocarme a la hora de tomar decisiones.

Establecer nuestras prioridades no es difícil, pero escribirlas y tenerlas claras puede hacer la diferencia.


¿Cuáles son las tuyas?

*Desde luego que hay excepciones. Entiendo que hay condiciones de vida muy difíciles conde es imposible establecer prioridades en pro de una felicidad plena

21 de agosto de 2015

Un momento para mí



Hay un momento del día que particularmente disfruto mucho: cuando hago comida.

Hace un par de semanas, Laiza empezó a trabajar en un nuevo horario el cual no le permite hacer comida para nosotros. Esto nos ha hecho cambiar nuestra rutina y al mismo tiempo me ha permitido descubrir lo mucho que disfruto cocinar a la hora de la comida, pues ahora a mí me toca llegar del trabajo, cocinar para los dos, comer y regresar a tiempo a la oficina.

Pareciera incómodo tener tan poco tiempo, pero no es así.

Esto es lo que más disfruto:

Improvisar. Muchas veces ya tengo en mente lo que haré de comer, pero en otras ocasiones debo improvisar algo con los ingredientes que tenemos en el refrigerador. Esta momento de creatividad y experimentación me llena de energía.

La presión del tiempo. Hacer dos cosas a la vez, optimizar los minutos es algo que me da una adrenalina que me hace olvidarme de todo.

La soledad. Aunque Lupo me acompaña, disfruto estar solo con él, poner música y no pensar en otra cosa más que en lo que estoy haciendo. Es un momento para mí.

El resultado. No soy un chef, pero me gustan mis platillos, me gusta probar lo que cociné, pues normalmente trato de ponerle sabores distintos y jugar con los ingredientes para tener platillos interesantes.

Consentir. Me gusta mucho tener todo listo para cuando llegue Laiza, tener la mesa puesta, el plato servido, caliente y con bonita presentación. Me gusta que pruebe lo que cociné y sobre todo, que le guste.

Todo esto combinado hace que por una hora y media me olvide de todo. Me relaja, me quita cualquier estrés que pudiera tener y me da nuevas energías para regresar a trabajar con nuevos ánimos, la mente limpia, la barriga llena y el corazón contento.

5 de julio de 2015

La úlcera que sanó



Hace un par de meses, a Lupo le diagnosticaron una úlcera en su ojo derecho. Una herida pequeña se convirtió en un problema inmenso. Todos los días lo llevábamos a ponerle sus gotas, a las cuales se resistía con fuerza y sufrimiento -le dolía más de lo que sabíamos-. A las dos semanas, decidimos dejar de ponerle su tratamiento por el estrés que esto le causaba. Pensábamos que naturalmente, poco a poco se curaría.

Estábamos equivocados. Lo descubrimos cuando lo llevamos con un nuevo veterinario en busca de una opinión diferente. El Dr. Serna nos alarmó y nos advirtió que podría perder su ojo si no tomábamos las medias necesarias al pie de la letra -estaba más grave de lo que sabíamos-. No nos quedó de otra más que hacerle caso al veterinario, aunque esto implicara luchar con Lupo para ponerle gotas ¡más de 8 veces al día!

Fue difícil al principio, pero con paciencia, autoridad y premios -esto último recomendación del Dr. Serna- logramos que nuestro perrito cooperara un poco más con su tratamiento. Una gran alegría nos dio cuando, con el paso de los días, Lupo empezó a colaborar mágicamente, dejándose poner sus gotas hasta con gusto.

La mejora fue notable, cada día que pasaba su ojo se veía mejor. El proceso fue cansado y exigió una gran disciplina, pero casi dos meses después -o sea hoy- Lupo está prácticamente sano.

Pudo haber perdido su ojo, pudo haber requerido de cirugía para salvarse, pero gracias a nuestra dedicación y cariño, y a la ayuda del Dr. Serna, logramos sacarlo adelante.

Esto fue un logro que, tanto a Laiza como a mí, nos dejó grandes enseñanzas.

Gracias Lupo, por demostrarnos que con amor y disciplina, todo se puede curar.

8 de abril de 2015

Jardinería y Depuración

Estas vacaciones de semana santa aprovechamos nuestros días libres para hacer dos cosas que consideramos muy importantes.

 1. Mejorar nuestro jardín

Hicimos algunos transplantes, re-acomodamos las macetas y plantamos semillas de chiles y calabazas. Esto es el comienzo de un gran jardín que también queremos convertir en un huerto donde podamos producir nuestras propias verduras. Descubrí que me encanta la jardinería: el olor de la tierra, ver a las plantas crecer y mejorar su estadio. Espero poco a poco aprender más sobre esto.



2. Depuración


Últimamente hemos investigado mucho sobre el estilo de vida minimalista. Prácticamente consiste en eliminar de tu vida todo aquello que no contribuye a tus prioridades. Para esto es importante deshacerse de pertenencias que solo ocupan espacio. Aprovechamos para deshacernos de mucha ropa que ya no usamos. El resultado fue increíble. Y la sensación de tener poca ropa es muy tranquilizante.



(todos estos ganchos antes tenían ropa colgada)






24 de marzo de 2015

Una escapada a Chipinque



El domingo pasado despertamos en la montaña.

Laiza y yo decidimos irnos a pasar el fin de semana a Chipinque.  Llegamos el sábado por la tarde, nos instalamos en el hotel y casi de inmediato fuimos a tomar una cerveza al restaurante. Después dimos una caminata por la meseta y por algunas de las veredas. Había neblina y se veía hermoso. Luego de un rato regresamos al cuarto y nos quedamos viendo "El rival más débil". El descanso había sido suficiente y nos alistamos para ir a cenar al restaurante. Cenamos pizza y tomamos una botella de vino. Dormimos plácidamente.

Al día siguiente desperté temprano. El sol había salido. Fui solo a dar una caminata y a estirar el cuerpo. Me pareció impresionante ver la M tan cerca. El cielo estaba despejado y se podía ver muy bien la ciudad desde el mirador. Después de un rato regresé al cuarto a despertar a Laiza y a alistarnos para ir a nuestro masaje. Fue una delicia.

Después de un épico desayuno de buffet, salimos a caminar. Había bastante sol y hacía calor. Caminamos hasta el mirador donde ya no se veía nada por la contaminación. Bajamos por la vereda. Aprovechamos cada paso para disfrutar las plantas, las piedras, el oxigeno y la naturaleza.

Nos subimos a la camioneta y regresamos a casa. El viaje había terminado, pero la aventura... la aventura nunca termina.

19 de marzo de 2015

Un jueves normal



Hoy regresé del trabajo y tomé un poco de vino con Laiza. Platicamos sobre nuestros planes para semana santa (depurar la casa y mejorar el jardín) y también empezamos a planear la remodelación del baño. 

Me gusta llegar a casa y saber que siempre me espera una buena plática y (casi siempre) una poco de vino, cerveza, whisky o tequila para acompañar. Siempre con moderación, claro está.

Cenamos unas calabazas asadas y las bañamos con jugo de limón, chile de árbol y cilantro. Después nos fuimos a Nodriza a ver a Corazón Attack y Ases Falsos.


14 de enero de 2014

Locos

Para entretenerme en un vuelo de Monterrey al D.F. me puse a dibujar monos locos en una aplicación llamada Tayasui Sketches.