22 de febrero de 2007

¿A quién mataron?

Cuando regreso a casa en la noche, casi siempre encuentro a mi abuela viendo televisión; por la hora en la que llego, la novela de la noche (la del "joven" Rodrigo) es lo que está en pantalla. Después de quitarme los zapatos y sentarme un rato en su cuarto a escuchar sus quejas del día, me preparo para dormir.

Es justo en ese momento (en el que estoy a punto de acostarme) cuando empieza el noticiero; y para mi desgracia, el tipo de noticias que anuncia el señor López Dóriga, es el mismo de siempre, de las que le gustan a mi abuela.

En mi cuarto voy acomodando la almohada, me quito los calcetines para acostarme y…

Pedro, fíjate que ya mataron a otro comandante en Tijuana – grita mi abuela desde su cuarto – ¡ven, mira!

Y ahí voy yo como a quien le interrumpen el primer bocado de su merienda. -Ah, qué mala onda – le digo fingiendo que me importa.

Y ayer mataron a otro, o sea que eran de los mismos porque…
- sigue contando mi abuela, mientras yo sólo pienso en poner mi cara en la almohada. - Órale. Bueno, ya me voy a dormir. Buenas noches. – le digo.

Entonces ya me apuro a meter mi cuerpo entre las cobijas y a embarrar mi cara en la almohada como me gusta. Cierro los ojos y…

¡Pedro, ven mira…que querían matar a un diputado allá en México!, así como al Manuel – vuelve a gritar mi abuela como si fuera una noticia muy espectacular.

Esta vez sólo grito “¡ah!” desde mi cama y me duermo. Después escucho a mi abuela que sigue hablando de secuestros, fraudes y balaceras, pero ya no le hago caso.

No entiendo por qué esas noticias siguen impresionando a mi abuela si todos los días son las mismas, pero con personas distintas (¡obvio! ni modo que maten 2 veces a mismo tipo). No entiendo por qué importan tanto las muertes de narcotraficantes que se pelean por unos millones de pesos, cuando hay 50,000 seres humanos que mueren diario de hambre, o sea ¡de hambre! Pero a esos nadie les hace caso, tal vez porque no les sale sangre cuando se mueren.

Ya ni sé, tal vez yo estoy mal por haber perdido la capacidad de asombro ante la violencia en México, y creer que quienes mueren así es porque se lo merecen. O quizá es sólo que a la hora del noticiero yo ya estoy demasiado cansado como para interesarme por esas noticias.

Bueno, ahora sí me voy a dormir, a menos que hayan secuestrado a alguien hoy.

11 comentarios:

Kamelie dijo...

Todos necesitamos una dosis diaria de adrenalina. Algunos buscan conciertos, una pareja o ver los Óscares. Tu abue lo busca con el noticiario.

En los noticieros a mí me sorprenden las noticios de muertes de inocentes, como yo, que no mato ni un pajarito.

Saludos TP.

patUnio dijo...

TP para presidente!!! hay q hacer una fundacion PROVIDA

marisol dijo...

Somos un par de insensibles

Peny Ceraty dijo...

PEDRO VENN WE,!! VEEEN
AWANTA NO TE VAIAS, WASHA SE MURIO EL POLLO PINOLEEE!!!

Marcos Legaspi dijo...

es que Lopez Doriga hipnotiza a las personas cuando habla.

Mr. Mephisto dijo...

También es malo no asombrarse y tomar un asesinato como algo natural que pasa todos los días... yo a veces me siento mal por sentir eso... es como una vacuna, te damos poco a poco algo para que luego ni lo sientas, entró tan lentamente en tu vida que crees que es parte de ella...ya no se que estoy diciendo... la asincronia ideatica rules

Switch! dijo...

Me cae bien tu abue! esas noticias suelen ser + sabrosas e intrigantes cuando conoces a uno de los involucrados (ops) pero como dices, diario mueren personas debido a otras cosas pero nadie las pela, + bien dicho, nadie hace nada por evitar esas muertes...

Chava dijo...

La teleabuela es la onda...
Deberia de cubrir la nota roja de La Voz...

salu2 morro

daniel dijo...

leer la voz me da miedo...

salut =[D

aIDa dijo...

y tu abuela te haga salir de tu cama para decirte las mil muertes del dia. mi abuelito hace algo similar: se para frente al televisor justo cuando estoy viendo algo interesante y me platica todo lo que hizo en el dia... pero bueno asi son y asi seremos a lo mejor

Mr. Mephisto dijo...

you have been linked...saludos!