30 de julio de 2009
Cartas desde Canadá
27 de julio de 2009
Voy a meterme en una tina con un tostador.
¿De qué me sirve vivir
si mi familia se murió?
Hace tanto que estoy solo.
Mi madre se tropezó
con una cascara de plátano
amarillo como el sol...
de aquella tarde en que mi padre caminaba
y de un edificio le cayó
un piano y lo aplastó, y lo dejó...
plano como el papel
en el que escribo mis recuerdos
trágicos y tristes.
Mi hermano se suicidó
al final de un corto de ficción,
mucha sangre derramó...
Como la vez que un tiburón lleno de rabia
se comió a mi hermanita la menor
mi vida se acabó
Voy a meterme en una tina
con un tostador.
23 de julio de 2009
Yo aprendí a tocar con Guitarra Fácil
Hace unos días, en una de esas escenas típicas en las que tu familia cuenta cosas vergonzosas de tu pasado para que tu novia se ría un rato, mi mamá le contaba a Marisol que, sin importar cuánta prisa yo tuviera, era de mi costumbre perder el tiempo tocando guitarra en toalla o en calzones después de bañarme. Agregué que todavía lo hago, y que aún llego tarde a mis compromisos por ponerme a tocar guitarra en ropa interior.
No soy buen guitarrista, pero me gusta mucho tocarla. Casi no toco canciones, regularmente sólo improviso, pisando las cuerdas y jugando con los tonos. Me quedo "ido".
Aprendí a tocar guitarra como los 14. Aprendí solo, con ayuda de una revista de Guitarra Fácil de los Beatles y una guitarra que abandonada en la casa de mi abuela (típico). Batallé mucho porque no sabía afinarla y las instrucciones en la vieja revista no eran muy claras. Recuerdo que la primera canción que pude tocar fue 8 days a week.
Después entré a clases y aprendí muchas cosas, sobre todo de composición y teoría de la música. Bla bla bla. Aún así, no sé leer partituras, soy muy torpe para tocar y siempre me equivoco en las tocadas.
Lo que quería decir es que, aunque la guitarra no es mi instrumento favorito, creo que es excelente compañía. Siempre al despertar y antes de dormir, me sienta bien tocar un rato. Y si es en calzones, mucho mejor
21 de julio de 2009
Paso 1, paso 2, paso SHIT!
20 de julio de 2009
Post sobre el hot dog más rico que he comido.
Fue hace poco más de una semana, en la ciudad de Puebla. Acabábamos de tocar y platicábamos afuera del bar. El lugar tenía paredes muy moradas y estaba en una calle pequeña del centro. Hacía frío y atacaba el hambre devorador de la madrugada.
Crucé la calle, Arlo comía una hamburguesa y yo pedí mi hot dog: con todo, menos salchicha. La señora le puso algo así como un repollo a la plancha, tomate, cebolla, cátsup, mayonesa, mostaza y mucho chile jalapeño. Estaba a punto de pagarlo, pero Arlo me lo disparó.
Regresamos a la banqueta frente al bar, donde estaban los demás y me comí mi hot dog. Calientito, picoso, reportado y con ese sabor especial que le agrega el antecedente de haber tomado un par de cervezas.
Se me antoja uno en este momento.