30 de mayo de 2008

26 de mayo de 2008

Oh, so many illustrations

Pensar en la vida de los extraños puede ser, además de ocioso, interesante. ¿A dónde va esa ambulancia? ¿Con quién hablará la señora del teléfono público? ¿Qué hace un niño en bicicleta a la 1 de la mañana? ¿Serán esposos o amantes los de la mesa aquella?

Ayer presencie algo que me puso a curiosear en la vida de alguien que ni siquiera he visto.

Iba yo subiendo el puente de la Independencia; en la orilla hay un carro parado cerca de una chica que camina por la banqueta. Sigo mi camino, pero luego, a la mitad del punte, el carro me rebasa; alcanzo a ver que la muchacha que caminaba en la banqueta ahora va en el asiento del copiloto. Terminando de bajar el puente, la chica saca su mano por la ventana y avienta algo a la calle.

No era basura, era un cuaderno.


Como yo soy todo un artista experimental-conceptual-contemporáneo, regresé a tomarle video al cuaderno tirado en la calle, pensé que sería una buena idea grabarlo. Ve el video aquí.

Lo que vi me dejó pensando ¿quién era? ¿por qué aventó el cuaderno? ¿qué está escrito en esas páginas? ¿lo hizo a propósito? ¿lo hizo para liberarse de un pasado, tal vez?

No lo sé, pero después de grabar el video decidí acercarme a recoger la libreta.

Todavía no la abro, pero ahí la tengo, preguntándome si es un diario, un recetario o simplemente "oh so many blank pages".

¿Ustedes qué se imaginan?

23 de mayo de 2008

El diluvio

Preparé mi barco. Con ropa, comida, libros favoritos y una libreta para dibujar tiburones.

Aprendí a pescar y a nadar mejor. Aprendí a leer las estrellas.

Zarpé nervioso, pero también contento; con ganas de vivir esas aventuras que los niños siempre soñamos con tener.

Empezó a llover, tal como lo predijeron los científicos, pero la ciencia también falla… el diluvio nunca llego.

Me sequé el cabello, regresé a la casa y prendí la tele.

En el canal de las caricaturas.

22 de mayo de 2008

21 de mayo de 2008

Diagnóstico


Tus sentidos estarán incompletos por un momento:

Ojos en polifoco
Respiración filtrada
Oídos autistas
Manos entumecidas
Boca reseca

Tu mente se fijará en uno y muchos puntos a la vez. Luego llegará la idea que buscabas, la decisión que esperabas. Despertarás con los sentidos renovados, emocionado.

Aunque habrás olvidado comprar la leche.

20 de mayo de 2008

Mis vacaciones

Todo inició con un peligroso y personalizado voceo en el aeropuerto que decía nuestros nombres y algo con la palabras “last call”. Corrimos, despegamos y llegamos.

Domingo

Cruzar el puente de Brooklin a Manhattan fue como acercarte a conocer a alguien con quien platicaste toda tu vida por internet, pero nunca viste en persona.

Como ya era tarde cuando llegamos, sólo caminamos algunas cuadras cerca de donde estábamos hospedados y cenamos pizza con pan de maíz, ya que cierta persona que no puede comer trigo no había comido pizza en 6 meses. Luego no podíamos dormir porque, aunque eran las 10 de la noche, para nosotros eran apenas las 7, pero debíamos hacerlo porque teníamos que levantarnos temprano el día siguiente.

Lunes

Se supone que el lunes iríamos a Libery Island, pero los barcos no estaban saliendo, creo que por la lluvia. Así que lo único que hicimos el lunes en la mañana fue mojarnos, perdernos y tomar fotos de gente con paraguas.


Decidimos cambiar todo nuestro itinerario e irnos al MOMA donde la lluvia era de colores y piezas de arte; muchas de ellas consideradas íconos representativos de corrientes de arte contemporáneo, , algunas –quizá- sobrevaluados, pero la mayoría creo que realmente dicen, comunican y aportan algo. Y verlas directo del canvas, para mí sí cambia mucho la percepción de la pieza. Mis obras favoritas fueron las de Matisse, Seurat (el puntillismo en vivo es otra cosa) y también las del señor sin oreja (aunque el impacto ante la noche estrellada no fue tan fuerte como lo imaginé)


Después del MOMA, pasamos rapidito a St. Patrick’s Cathedral, con todos los detalles interminables de las iglesias coloniales y una virgen morena haciendo presencia.

Tuvimos que regresar temprano al cuarto a descansar un poco antes del concierto de Tegan y Sara. La noche estuvo genial y cansada. Caminamos varias cuadras en la oscuridad hasta la estación del metro más cercana.


Martes

El martes fue distinto, las perdidas del lunes nos ayudaron a ubicarnos mejor y a dominar el metro, sistema al que posteriormente nos haríamos esclavos, incluso en las noches durante pesadillas sobre laberintos subterráneos con líneas rojas, verdes y azules.

Este día sería para el East Side, zona de nanas, niños uniformados, señoras con joyas y museos con nombres extraños como Guggenheim. Lo triste es que la mitad del museo estaba en remodelación y sólo 30 piezas de la exposición permanente estaban en exhibición, pero las explosiones masivas de Cai Guo-Qiang y el chico guapo de la taquilla lo compensaron.

Después, como ya estábamos cerca del Central Park, pues nos metimos a explorarlo un poco. Niños, gente con perros, gente trotando y patos desesperados por aparearse. Era tiempo de ir al Empire State, pero antes tuve que correr de regreso al Gugghenheim a hacer pipi.

Subimos 86 pisos para tener la mejor vista que hay en Nueva York. Estar ahí arriba fue como ver una película en vida real, entender un poco el mundo, la gente y la ciudad; sentirme parte de algo ajeno, pero cercano. Fue, tal vez, mi parte favorita del viaje. Recomendación: Si van a Manhattan de vacaciones, súbanse al Empire State y pidan el audio tour en español; es agradable, chistoso y conmovedor. (¿Qué tal mi descripción de caja de DVD?)


Estábamos cansados, así que regresamos al hostal a relajarnos y a comer. Dormimos un rato y después salimos de noche a pasear… en coche no, en metro.

Fuimos al Times Square que “es igual a como es”, con muchas luces, publicidad, turistas y musicales; un lugar lleno de iones e incandescencia. Caminamos, compramos camisetas y, como en la tienda de recuerditos nos mandaron mucho a la Virgin, pues tuvimos que comprar algunos CDs -Jojojo-.


Miércoles

La línea del metro idílico hizo una nueva parada a las 7 A.M. del miércoles para levantarnos y llevarnos a la Estatua de la Libertad. Luego regresamos a la zona de Wall Street y a buscar "algo" especial en el hueco que dejaron las torres gemelas, pero sólo encontramos máquinas, obreros y dolor en los pies. Después se supone que iríamos a Chinatown y Little Italy, pero estábamos cansados, extraviados, tal vez peleados, así que regresamos al cuarto para descansar y comer antes de irnos al teatro a ver Hairspray.

Jueves

El jueves fue el último día, ¿qué hicimos? lo peor que se puede hacer cuando un vuelo a las 4:20 limita tu vida: fuimos a Strawberry Fields, la parte del Central Park que hace memoria a Lennon; esta zona del parque me pareció mucho más bonita, caminamos entre puentes y colinas hasta llegar -por suerte- al American Museum of Natural History. Afortunadamente era de día y no tuvimos que perseguir un chango para recuperar nuestras llaves. Lo malo es que teníamos poco tiempo y el museo es gigante. Imagínense, es el resumen de la humanidad hasta donde la conocemos. Aquí descubrí lo poco que sé de historia y hoy me siento obligado a estudiar un poco más sobre el pasado.


El pasado es mi viaje a Nueva York, el presente es mi trabajo y el calor de Mexicali. Así que debo retirarme pronto para seguir trabajando.

5 de mayo de 2008

Por una muerte feliz

Tal vez no se trata de vivir como si hoy fuera el último día de tu vida, sino como si todo lo que hagas hoy fuera a repetirse mañana, pasado y toda la eternidad.


¿Existe ya una frase parecida?

2 de mayo de 2008

Bicicletas

Vi pasar un señor en bicicleta; un hombre mayor, moreno y con sombrero. Llevaba a su esposa.

Iban sonrientes y apretados. Se dirigían tal vez a una cena amorosa, en su medio de transporte ecológico y romántico.

El romance quedó aplastado, pretencioso de espectacularidad. El romance es más bien la comprensión de sus momentos, el aprecio de un segundo, la mirada de treinta sin sorpresas. El romance va en tren, a pie o en bicicleta; pocas veces en carro con vestidos de gala brillantes.

El verdadero romance es el post-romance. Lo que queda después de la ilusión gratuita.

El romance ficticio es sólo la tercera causa del calentamiento global.

Andemos en bicicleta un rato más.