Hoy me invitaron a un restaurante de comida china en el centro de la ciudad. Supuestamente era un café viejo, chiquito y feo; pero estaba bastante normal (y yo que llevé mi cámara y todo). La comida era más o menos rica, aunque a mí lo que más me gusta es el arroz blanco (¡con limón!) y eso está bueno casi en todos lados. Es raro cuando pides chop suey sin carne ni pollo; se te quedan viendo como si lo hubieras pedido con carne de dragón.
Al salir me encontré a un personaje típico de mi infancia: Don Severo; el dueño de la tiendita de la cuadra donde vivía de niño; recuerdo que casi no lo queríamos porque era amargado y sus papitas estaban rancias, pero me dio gusto verlo. Hasta pensé en tomarle una foto.
Cambiando de tema; esta semana fui esclavo musical de 3 canciones. Normalmente no soy de los que se obsesionan, pero algo me pasó con éstas que no he podido dejar de escucharlas. Lo peor es que no son canciones nuevas:
“Morrissey” de Leo García, una canción super, super gay, pero con coritos muy pegajosos.
“Lo simple” de Cosmonova. Ya sé que ya pasaron como 4 años, pero yo apenas acabo de escuchar el disco (no sé por qué no lo escuché antes).
“Tessellate” de Tokyo Police Club, porque es como si los Decemberists se hicieran post-punk.
Total, este post no es nada especial y sé que a nadie le importa saber dónde comí hoy o mis obsesiones musicales, pero tenía ganas de escribir.
Es viernes, el sol empieza a ponerse, traigo mis audífonos y me voy en camión a la casa. Es tiempo de apagar la computadora, checar mi salida e irme a olvidar.
Al salir me encontré a un personaje típico de mi infancia: Don Severo; el dueño de la tiendita de la cuadra donde vivía de niño; recuerdo que casi no lo queríamos porque era amargado y sus papitas estaban rancias, pero me dio gusto verlo. Hasta pensé en tomarle una foto.
Cambiando de tema; esta semana fui esclavo musical de 3 canciones. Normalmente no soy de los que se obsesionan, pero algo me pasó con éstas que no he podido dejar de escucharlas. Lo peor es que no son canciones nuevas:
“Morrissey” de Leo García, una canción super, super gay, pero con coritos muy pegajosos.
“Lo simple” de Cosmonova. Ya sé que ya pasaron como 4 años, pero yo apenas acabo de escuchar el disco (no sé por qué no lo escuché antes).
“Tessellate” de Tokyo Police Club, porque es como si los Decemberists se hicieran post-punk.
Total, este post no es nada especial y sé que a nadie le importa saber dónde comí hoy o mis obsesiones musicales, pero tenía ganas de escribir.
Es viernes, el sol empieza a ponerse, traigo mis audífonos y me voy en camión a la casa. Es tiempo de apagar la computadora, checar mi salida e irme a olvidar.





