29 de agosto de 2007

El mostro jabalí

Prendí la luz y no había nada
cuando volteé ahí estaba

con dientes de marfil y cara de maní
el mostro jabalí, el mostro jabalí

Le supliqué no me asustara
me fui a dormir como si nada

y cuando desperté, estaba junto a mí
el mostro jabalí, el mostro jabalí


El día siguiente fui al trabajo
y mis amigos preguntaron
:
¿quién es el que anda ahí? ¿por qué está atrás de ti?
era el mostro jabalí, el mostro jabalí


Se convirtió en mi compañero

se sabe todos mis secretos

pero yo ya me enfadé, ya no lo quiero aquí

el mostro jabalí, el mostro jabalí

27 de agosto de 2007

Mejora Continua

La noche de mi graduación, uno de esos señores importantes que hablan en la ceremonia, nos exhortó (exhortar, palabra clave en el lenguaje de cualquier directivo submoderno) a que sigamos estudiando más allá de nuestra licenciatura; ya saben, diplomados, maestrías, doctorados, etc. En otras palabras, nos dijo que sin estudios posteriores a la carrera, nuestro éxito en el mercado laboral será peor que el de Boby Larios.

Después de aquella gran noche, me quedé pensando en las palabras de ese importante señor. Revisé mis opciones en las mejores universidades del mundo, después en las mejores del país, luego en las universidades de Mexicali y por último en la Xochicalco. Pero nada de esto sirvió, pues finalmente decidí que, antes de estudiar cualquier maestría, necesito tomar un par de cursos sobre temas esenciales de la vida.

Entonces, me dediqué a diseñar una lista de las materias necesito tomar (en caso de que existan):

Introducción a las Pláticas Casuales.
Una guía completa para mantener conversaciones casuales con desconocidos. En sesiones prácticas, el estudiante aprenderá a abordar con naturalidad, temas como el clima y la política. Además, se enseñarán 10 formas distintas de responder a las preguntas: Cómo has estado y Qué tal la familia.

Técnicas de MultiTask para principiantes.
Desarrolle su capacidad de atender dos actividades a la vez. Al finalizar el curso, el egresado será capaz escuchar una conversación y escribir al mismo tiempo. Nota: Se hará una prueba de ubicación antes de iniciar el curso. (Las mujeres acceden automáticamente a nivel avanzado, donde se desarrollan técnicas para escuchar 5 conversaciones, hablar por teléfono y leer, al mismo tiempo)

Racionalización de Compras I
Aprenda a definir prioridades cuando vaya de compras. Con explicaciones sencillas, el estudiante aprenderá a diferenciar entre productos necesarios y no necesarios. Algunos títulos a analizar son: El pan primero, la tele después y El ser humano no se alimenta con plumas de colores.

Introducción a la maldad
Los niños buenos no sobreviven hoy en día. Aprenda a ser malo desarrollando técnicas de chantaje, negociaciones rudas, administración de contactos y tratamiento de sobornos. El objetivo del curso es que usted aprenda a defenderse de la maldad en el mundo. La clase final será una conferencia exclusiva impartida por Chuck Norris.

Curso Básico de Esperanto
Viaje a todo el mundo sin que el idioma sea una preocupación, aprenda esperanto. (Nota: el curso fue cancelado por no reunir la cantidad mínima de alumnos inscritos)


Si alguien sabe de la existencia de alguno de estos cursos, avíseme; me servirá de mucho.

Importante: La idea de post fue inspirada –casi plagiada- por el texto: Spring Bulletin de Woody Allen.

20 de agosto de 2007

La vida alegre

El otro día, platicando sobre temas sociales (chismes), mi abuela clasificó a Fulanita como alguien perteneciente a la vida alegre. Yo entendí el concepto, y ella me acusó de ignorante.

Me quedé pensando en eso de la vida alegre y su misterioso significado. Descubrí que se le llama así a la promiscuidad, bares, desveladas, drogas, sexo desmesurado y todas esas cosas "malas". Entonces pensé: ¡Hey!, ¿qué no se supone que todos queremos “ser alegres”? Algo está mal: el nombre o la definición.

Ok, si está mal el nombre, el mundo de la fornicación debería llamarse de otro modo. Pero si lo que está mal es la definición, entonces la vida alegre podría ser muchas otras cosas. Quizá hasta tú eres de la vida alegre y no lo sabes.

Para mí, por ejemplo, la vida alegre es tener un trabajo divertido, comida sana, golosinas y papitas, viajes, películas y series de televisión, libros con dibujitos, 10 conciertos al año, té con leche, powerpop, libros sin dibujitos, downtowns californianos, levedad, personas valiosas, equilibrio emocional, entre otras cosas no menos importantes como… tener una oficina para mi solito. Como ésta:


Afortunadamente, a como van las cosas, yo soy un chico de "la vida alegre" y no me siento avergonzado de decirlo.

Y en cuanto a la otra vida alegre, bueno... no creo que el sexo (por convicción propia) ponga triste a nadie.


Y tú… ¿Perteneces a la vida alegre?

16 de agosto de 2007

La vida, literalmente

Las cosas nunca van a cambiar...
Tú seguirás deseando que alguien te baje la luna (literalmente)
Yo seguiré usando un traje de astronauta (en sentido figurado)
Todo se quedará igual por siempre...
Tú nunca dejarás de volarme la cabeza (literalmente)
Yo nunca dejaré de usar mi casco de acero (en sentido figurado)
Nuestra vida seguirá siendo la misma...
Tú siempre le buscarás cinco pies al gato (literalmente)
Yo siempre dormiré abrazado a tus piernas (en sentido figurado)
Hasta que un día, alguno de los dos se rebele...
Tú encontrarás la isla del tesoro perdido (en sentido figurado)
Yo terminaré... (literalmente)

13 de agosto de 2007

La historia de Dubidú

Dubidú despertó 2 horas antes de lo acostumbrado. Como ya no tenía sueño, decidió aprovechar ese tiempo en algo improductivo antes de irse a trabajar. Entonces se puso a tocar el piano de la tía Lulis.

La tía Lulis ya había muerto y Dubidú no sabía tocar el piano -la tía Lulis tampoco-, el que sí sabía tocar el piano era Rigo, el ex-esposo de Lulis, pero él se había ido a vivir a Australia.

Lo primero que Dibudú tocó fue el Do más grave, pues le gustaba empezar las cosas por el principio. Siguió con la escala completa hasta identificar todos los sonidos del piano. Eso le tomo media hora.

Los siguientes 30 minutos los usó para experimentar combinaciones. Descubrió que si tocaba Re, La, Fa# y Mi al mismo tiempo, sus fosas nasales se abrían y podía respirar mejor.

Al notar resultados tan inmediatos, Dubidú se entusiasmo y siguió tocando todas las combinaciones que se le ocurrían. Cada acorde le producía nuevas sensaciones.

Habían pasado ya hora y media, cuando descubrió un acorde que cambiaría su vida. Un La, Sol#, Do# y Mi le provocaban un placer parecido al que se siente cuando te hacen piojito. Dubidú tocó el acorde una y otra vez hasta que… se quedó dormido.

Ese día, Dubidú tenía una junta muy importante en el trabajo, y como llegó tarde, lo despidieron. Dubidú no volvería a las oficinas nunca más.

El resto de su vida la pasó tocando en un bar donde le pagaban con comida y vino. Pero dicen que se hizo rico con las propinas que le dan los enfermos de insomnio.

9 de agosto de 2007

Villa del Fiasco Residencial

Clona tu nivel de vida

No sé si sólo yo me doy cuenta, o si es algo muy notorio, pero: Mexicali está invadido de Residenciales clonados.

Lo digo porque en la agencia atendemos un par de empresas que se dedican a la “vivienda residencial” y cada vez que hacemos una campaña para algún desarrollo, es una pesadilla ¿por qué? Porque todos son iguales: todos tienen plusvalía, excelente ubicación, vigilancia, arquitectura única, parque central, plan de vecinos y ¡el mejor estilo de vida! Y nosotros, por más que le buscamos el lado creativo y distintivo, no se lo encontramos. Claro, ponemos nuestro esfuerzo por comunicar un atributo único con algún concepto interesante, aunque al final, el cliente termina arruinándolo todo con promociones como “te damos vales para que le pongas loseta” o “ahora con cofinavit es más fácil estrenar casa”.

Lo que me desespera es que cada vez más empresas se dedican a esto, y a nadie se le ocurre hacer algo un poquito diferente. Vamos, por lo menos pensar en un nombre original, cambiar el maldito estilo de casa “californiano” que todos, TODOS hacen y ofrecer algo distinto. Algunos han hecho sus esfuerzos y han puesto cosas como una… ¿capilla? o… ¿un lago?, bueno, cada quien.

Y mientras todos se pelean por aumentar su participación de mercado (misma que ellos mismos han limitando con su sobreoferta), la cúbica mentalidad del empresario local se reduce a disminuir costos y entregar casas que se caen, se deshacen, se rompen y no sirven para nada.¡Oh, triste realidad!, lo que estudias en Mercadotecnia no sirve cuando sales al mundo real ¡porque a nadie le importa!

Lo preocupante es que casi casi estamos destinados a vivir en un residencial de esos, a menos que tengas mucho dinero ahorrado o hayas heredado una casa o un terreno. Yo no quiero vivir en un Residencial, lo haría si llegara alguien con un desarrollo interesante donde no sienta que vivo en una casa clonada.

Buenas tardes, ¿dónde quiere vivir, señor? ¿En Hacienda del Lodo, en San Maquila, en Puerta de Cobre, en Villas del Polvo o en Fiasco Residencial? No se preocupe, no tiene que elegir, todo depende de su ingreso mensual y su crédito bancario.

Nota: Cabe aclarar que no digo que todos los residenciales son de mala calidad, no dudo que haya buenos arquitectos y empresarios que realmente se preocupen por hacer las cosas bien. Pero hacen falta más de esos.

6 de agosto de 2007

Rebelión contra la Plancha

Si hay algo que detesto hacer en la vida, es planchar. ¿Hay algo más estresante en este mundo que planchar una camisa? No lo creo.

Si le das por un lado se arruga por el otro; el cuello y las mangas son imposibles. La ropa se quema, se mancha, se gasta. Y nunca nada queda perfecto.

Por eso, les propongo mi nueva filosofía: "La vida es demasiado corta para andar planchadito".

Vamos, nadie se va al cielo con ropa. Es momento de rebelarse, usar la ropa arrugada y ser más felices.

1 de agosto de 2007

8

Me gusta recorrer su cuerpo a velocidad limitada. Y salirme del camino para comprar esos antojos inexplicables que terminan por convertirse en estrellas de nuez sobre la alfombra.

Me gusta tomar la ruta equivocada. Y sentir su mano en mi cabello como muestra de una tierna complicidad fácilmente convertible en enojo.

Me gusta detenerme a observar un paisaje aburrido. Y reconocer el confort emocional que escondemos tras un abrazo color atardecer.

Me gusta viajar con ella. Lo que no me gusta, es la idea de no sea para siempre.