Anoche soñé que un gatito pensaba que yo era su mamá o algo así, bueno, en pedazos del sueño era un gato y en otros era como un pajarito con el pelo esponjado. El caso es que el gato/polluelo me perseguía todos lados. Al principio me gustaba la idea de tener un amiguito de pelo esponjado, pero después me empezó a enfadar y yo lo pateaba para que se fuera.
Ahora vuelvo a postear desde la casa de mi abuela, hace mucho que no escribía desde aquí. Es que ahora sí ya estoy de regreso permanente en Mexicali porque ya la próxima semana entro a la escuela. Uh! yo tengo muchas ganas de entrar otra vez a clases; aunque suene ñoño, tengo muchas ganas de aprender.
Es injusto que a uno le entran las verdaderas ganas de aprender en la escuela cuando ya está en la universidad. Ya ven que Quino dice que el orden de la vida debería ser al revés; yo creo que si es cierto, aunque somos tan necios que, si fuera al revés, de seguro nos ibamos a quejar de que debería ser al revés-revés (o sea, como es en verdad).
Pues estoy contento. Me gusta la idea de ya no tener que regresarme a Tijuana los domingos y poder ver la academia completita con Marisol. Ah sí!, para que se la sepan, Marisol y yo vemos la academía. Y estmos requete tristes porque sacaron a Julio.
Bueno, me cae que ahora ya voy a postear así más casual sin ser tan poser. Y ya no revisaré la ortografía aunque luego me critique la crítica oficial por vocación.




