31 de julio de 2006

No iba yo a postear.

Anoche soñé que un gatito pensaba que yo era su mamá o algo así, bueno, en pedazos del sueño era un gato y en otros era como un pajarito con el pelo esponjado. El caso es que el gato/polluelo me perseguía todos lados. Al principio me gustaba la idea de tener un amiguito de pelo esponjado, pero después me empezó a enfadar y yo lo pateaba para que se fuera.

Ahora vuelvo a postear desde la casa de mi abuela, hace mucho que no escribía desde aquí. Es que ahora sí ya estoy de regreso permanente en Mexicali porque ya la próxima semana entro a la escuela. Uh! yo tengo muchas ganas de entrar otra vez a clases; aunque suene ñoño, tengo muchas ganas de aprender.

Es injusto que a uno le entran las verdaderas ganas de aprender en la escuela cuando ya está en la universidad. Ya ven que Quino dice que el orden de la vida debería ser al revés; yo creo que si es cierto, aunque somos tan necios que, si fuera al revés, de seguro nos ibamos a quejar de que debería ser al revés-revés (o sea, como es en verdad).


Pues estoy contento. Me gusta la idea de ya no tener que regresarme a Tijuana los domingos y poder ver la academia completita con Marisol. Ah sí!, para que se la sepan, Marisol y yo vemos la academía. Y estmos requete tristes porque sacaron a Julio.

Bueno, me cae que ahora ya voy a postear así más casual sin ser tan poser. Y ya no revisaré la ortografía aunque luego me critique la crítica oficial por vocación.

26 de julio de 2006

Post sobre darkmetal post-moderno


Recuerdo que antes, cuando me gustaba mucho una canción, me dormía con el radio prendido y la canción en repeat, hasta soñar que estaba yo en el concierto escuchando la canción en vivo, casi siempre daba resultado. Eso de escuchar música mientras duermes puede darle efectos bien curas a los sueños, pero dicen que luego el cerebro no descansa lo suficiente.

Creo que yo duermo mejor en esos días en los que el verano apenas comienza, cuando aún no hace tanto calor y uno puede dormir muy a gusto con la ventaba abierta, un ventilador y una sábana. En esos días siempre despierto de buen humor y con energía.

Hoy desperté cansado, pero eso es porque anoche me fui de vago a jugar billar con un amigo y creo que ya traía sueño acumulado. Mi abuela dice que todas esas desveladas me van a afectar cuando esté viejo.

Yo regularmente ignoro ese tipo de consejos que siempre terminan con un “cuando seas grande lo entenderás”, digo que los ignoro porque, pues, si lo entenderé solo hasta sea "grande", pues mejor no me preocupo por entenderlo ahorita que no soy "grande". Pero de vez en cuando sí me gusta pensar en eso, sobre todo porque a veces me acuerdo de cosas que decía o pensaba hace apenas 2 años y me da autopena ajena ¡qué ridículo era!, pienso.

Por ejemplo, mi hermana que ahorita está de vacaciones, en la mañana que me dio raite al trabajo, y le pregunté que si qué haría en la mañana; le dije que si quería agarrara mis pinturas y se pusiera a pintar algo, entonces me dijo que no pintaría fruteros porque una vez que pintó uno, yo le dije “si vas a pintar fruteros, mejor no pintes nada” (obviamente no lo decía en serio, ¡pero lo dije!) y ahora se me hace tan estúpido. Me caigo mal. Y me preocupa pensar en las cosas que digo o pienso hoy y que tal vez en unos 2 años se me van a hacer bien babosas.

Eso de sentirse ridículo por lo que uno dijo en el pasado, me pasa también con el blog; de hecho es una de las cosas que más me gustan de escribir aquí; puedes leer lo que escribiste hace un par de años (incluso meses) y darte cuenta de lo idiota que estabas.

De hecho, no crean que me siento muy orgullo de la foto que ilustra uno de los más recientes posts. Así que mejor aquí me detengo antes de que se me ocurra pensar en cómo me vería si fuera yo un cantante de reggeatón.


Ah, ya por último, aprovecho para recomendar uno de mis blogs favoritos (quizás “mi favorito”):
www.kaleidoscopico.blogspot.com
Saluden a Omar el conejo. (Recuerda “nunca juzgues un blog por su más reciente post”)

21 de julio de 2006

Estoy Hambriento como un Diskette


Y ya pedimos una pizza para comer aquí los de la oficina, desde hace mucho tiempo tenia ganas de pedir una. Últimamente a cada rato quiero comer pizza; de hecho el fin de semana pasado hice berrinche para que la mamá de mi novia llamara al Domino's.

Hoy no hay tema para post, aunque ya se me había ocurrido escribir algo al estilo TVyNovelas. Ya había pensado en los títulos: “Telepedro nos cuenta sus historias más candentes, en exclusiva” o “Telepedro al desnudo”. Pero no hay tiempo porque los clientes se vuelven locos y quieren todo de un día para otro.

Y la pizza aún no llega y mi estomago hace ruidos, como los de los monstruos de las películas viejas de terror. Y yo no tengo tiempo de hacer un buen post, pero mi post emo ya me está dando pena.

18 de julio de 2006

Tele-Emo

El otro día, en una tocada, Dulce, Marisol y yo, al ver a tantos emos y punks, descubrimos que no tenemos identidad.

Entonces entristecí; pero mi tristeza cambió a alegria al darme cuenta de que tengo potencial para ser emo.

Por eso, me dí a la tarea de cambiar mi look. Y como soy tan buena persona (y sufro mucho) les compartiré algunos tips para que ustedes puedan ser emo también y tener una identidad y ya no sentirse rechazados en las tocadas nunca más.



En mi caso, tuve que quitarme los lentes, pues no es emo usar lentes (a menos que sean de esos de marco grueso, pero no tengo). Posteriormente me rasuré y suavicé mi cabello. Después me peiné, procurando que uno de mis ojos quedara cubierto por el copete. Y para finalizar, pinté un poco mis ojos, me puse una camiseta negra e hice cara de berrinche para reflejar mi oscura tristeza.

Diario de un Emo Mexicalense.

Hoy desperté, después de una oscura noche de soledad; desperté y no estabas. Te has llevado mi corazón, parece que no volverás jamás.

A veces pienso que ya no vale la pena vivir, pues sin ti, mi vida ya no tiene sentido y mi corazón solo sangra lágrimas de dolor.

He perdido la noción del tiempo, pues la luz de mi cuarto está siempre apagada y las eternas lágrimas hacen que mis ojos estén siempre cansados. Al parecer eran las 9 de la noche cuando desperté.

Me miré en el espejo, aún se reflejaba ese vació que hay en mi; también reflejaba mi cabello despeinado, saqué la plancha y me aseguré de que un mechón de cabello tapara alguno de mis ojos.

Me puse mis pantalones (esto me tomó unos 10 minutos, pues me gusta usarlos un poco ajustados) después me puse una camiseta negra de mi hermanita (para que las mangas me queden justo a una pulgada debajo de los hombros) y ya quedé listo para irme a la tocada de Insite.

Mientras iba rumbo a la tocada pensé en lo dificil que es ser Emo en Mexicali, pues estos pantalones y el cabello tapando mi cara me hacen sudar mucho, y el sudor me hace sufirir. Entonces saqué mi libreta negra donde escribo mis poemas y escribí lo siguiente:

"El calor hace que mis lágrimas se evaporen antes de tocar mis labios, no estoy bien (lo prometo). El calor hace que la sangre de mis heridas se derrita entre mis brazos, no estoy bien (créeme)"

Cuando llegué a la tocada, me arrepentí de haber ido, pues todas mis ex novias estaban ahí. Ver a cada una de ellas fue como un cuchillo en mi corazón que me hizo recordar cada una de las lágrimas y gritos desesperados que sufrí cuando me dejaron.

Me gustaría verlas muertas, de rojo; me gustaría que fuéramos a un quirófano para hacernos un transplante de corazón y pudieran sentir mi dolor.

Me gustaría…me gustaría tanto ser feliz, pero este mundo es demasiado cruel como para ser feliz.


*Este post fue basado en la vida de Garbatek y de Bernardo

12 de julio de 2006

Ya sabes que es contigo.


Y ya tengo ganas de verte otra vez, a lo mejor podemos ir a la wal-mart y enamorarme otra vez de ti mientras inventamos historias sobre las muñecas de plástico que viajan en motocicleta.

Después, podemos ir a quejarnos del calor y terminar tomando un té de frutas con vainilla mientras esperamos a que una señora abra su regalo de cumpleaños, (pero que en serio lo abra) y que te de risa muchas veces.

Me gusta cuando te ríes mucho porque luego me dan ganas de abrazarte y cuando te abrazo yo me siento feliz de que todo esto haya sucedido.

Tengo ganas de verte otra vez porque se me antoja quedarme dormido mientras unas chicas en minifalda bailan merengue en el programa de Don Francisco que nunca se acaba. Y después despertar y tardar mucho en despedirme; yo antes siempre me iba al primer “bye”, pero ahora ya no me acuerdo cómo se hace eso.

Y no sabemos si es por siempre, pero hoy yo sé que es contigo.


Si un día te digo que quiero irme a vivir a Marruecos, ya sabes que es contigo

10 de julio de 2006

Mi hijo será un gatito actor

No es que a mi me guste escribir cuentos, de hecho, ni siquiera tengo la capacidad de contar con gracia las cosas que en realidad suceden; pero es que últimamente los gatos que viven en mi casa ya no se comportan como solían hacerlo.

Para empezar, mi casa es una casa en un árbol; lo que pasa es que cuando yo era un niño, como casi todos, quería tener una casa en un árbol, pero nunca pude tenerla. Lo más cercano a eso, era un pequeño nicho que armamos mis hermanas y yo debajo de unos árboles, pero más que una casa, era un refugio para comer galletas a escondidas de mi mamá.

Entonces, como mi casa está en un árbol, los gatos son felices ahí, porque a los gatos les gusta subirse a los árboles, pero después ya no saben cómo bajarse, pero yo los dejo quedarse en mi casa y luego los ayudo a bajar por la cuerda.

Les contaba pues, que los gatos se han portado de manera extraña últimamente; para que me entiendan, les pondré unos ejemplos:

El otro día, uno de ellos, el que se llama Raúl Jerez, un gato berrinchudo, color café y con una oreja negra; se quiso comer un huevo de pichón, siendo que, regularmente acostumbra a comer pura brillantina y pedazos de papel celofán rojo, de ese papel que la gente usa para hacer más románticas las noches con su pareja.

También, la otra vez, Marilú estaba pintando con crayones y se salía mucho de las líneas cuando coloreaba, ya se que esto no es tan raro, pero a mi si se me hace raro porque Marilú es muy perfeccionista y no le gusta salirse de la línea cuando colorea; pero esta vez parecía que disfrutaba hacerlo.

Por eso les digo que se están portando raro, pero a mi me parece bien porque si Raúl Jerez nada mas comiera brillantina y papel celofán y Marilú nunca se saliera de la línea, yo no viviría en una casa en un árbol.

Y si yo no viviera en una casa en un árbol, pues no hubiera conocido a los gatos y a lo mejor me los hubiera comido a la plancha en un restaurante de comida japonesa.

5 de julio de 2006

Post sobre uno de los sueños más trillados de la historia.

Y ni siquiera eran boxers, era un vil calzón blanco. Si no fuera yo tan flaco y no me sintiera tan avergonzado de mis esqueléticas piernas, hubiera caminado por las calles con orgullo, pretendiendo que todo se trataba de un show de televisión tipo jackass.

Pero no, se trataba de mí: flaco y portando solamente un calzón -calzoncillo para que suene peor- blanco.

Recorría los pasillos de la prepa buscando lugares para esconderme y poder llegar desapercibido a algún lugar seguro, quizás a mi casa o a la de algún conocido -de confianza-.

Si existe alguna ley infalible, esta es la Ley de Murphy, que no se tardó en cumplirse haciendo que me topara con puros conocidos: los populares, aquel bato que una vez me quiso clavar -agarrar a putazos-, maestros, hasta gente de la universidad de Canadá estaba ahí. Y yo flaco y en calzones.

Nadie se reía de mi, de hecho pude haberme convencido a mí mismo de que nadie me prestaba atención (porque en realidad nadie lo hacía) pero en esas situaciones es casi inevitable sentir que todos lo miran a uno.

Hace mucho que no tenía un sueño de estos. Creo que estos sueños son muy populares, sobre todo cuando uno está en la secundaria ¿no?.

Bueno, solo me pareció curioso volver a tener un sueño de este tipo y quise postearlo.

4 de julio de 2006

Bajan, bajan!


Clemente esperaba a que llegara elevador, ese día no sentía ganas de subir por las escaleras. Observaba cómo cada persona que se iba uniendo a la espera volvía a presionar desesperadamente el botón para subir aún cuando era bien sabido que ya alguien lo había hecho anteriormente (con una vez es suficiente), pero, al parecer, la gente cree que entre más veces se presione el botón más rápido llegará el elevador.

Después de una larga espera, llega el elevador; este hace su primera parada en el piso 2, donde se baja una señora que parecía incontrolablemente desesperada por llegar a su destino. Clemente vuelve a pensar en las escaleras y se pregunta por qué aquella señora no había elegido subir por las escaleras ¿no era a caso más fácil? ¡Es solamente 1 piso!

Más adelante, el elevador se detiene en el piso 5, la puerta se abre; un señor de traje y con hedor a puro se baja, y una muchacha con sobredosis de maquillaje que ahí esperaba, pregunta: “¿va para arriba o para abajo?” todos dicen “para arriba”, pero Clemente recuerda nuevamente las escaleras y piensa que la pregunta de la muchacha era una pregunta tonta. La muchacha decide no subir al elevador; seguramente ella quería “bajar”.

El elevador sigue “subiendo” y haciendo paradas hasta que Clemente llega al piso 11, fue largo el camino, definitivamente hubiera sido mejor subir (o bajar) por las escaleras.

El piso 11 es solamente el piso 11 si se cuenta de abajo hacia arriba, pero también se puede contar de arriba hacia abajo, entonces sería el piso 12,321, pero las escaleras serían las mismas, porque las escaleras no suben ni bajan, son solamente escalones apostando al libre albedrío de quien los pisa.

Bajar un escalón significa subir otro en sentido contrario, pero pocos lo saben. Por eso Clemente prefiere subir (o bajar) por las escaleras y evitarse largas esperas y botones desesperados.